¡Que viene el lobo!, …. otra vez.

Estas líneas, serán de todo menos técnicas, únicamente pretendo exteriorizar una sensación que quiero compartir. Tiene que ver en como el establishment, a través de los medios públicos, políticos, de comunicación, etc., nos muestran de manera perfectamente colegiada su poder de manipulación sobre la clase media, la gran clase media. La panacea del siglo XX y lo que llevamos del XXI para los poderes fácticos. Esa gran clase media que calla y paga, pués su miedo a perder lo que justo acaba de conseguir es mayor que su afán de revelación. Estamos hablando de unas pocas décadas de clase media frente a milenios de historia sin ella.
Pues bien cuando veo como, repetidamente, los medios nos lanzan mensajes intencionadamente erróneos para que actuemos en sentido contrario a nuestros intereses, cuando veo como nos inundan de optimismo justo en el último escalón que lleva a la antesala del foso de los cocodrilos y siembran el miedo, el pánico, justo en los inicios de un nuevo ciclo de expansión.
Los que llevamos un tiempo  siguiendo los mercados, leyendo a otros que llevan más tiempo aún, sabemos que estas son las reglas. Lo leí por primera vez en el magnífico libro Leones contra Gacelas del maestro J.L. Cárpatos.
Pués bien, otro maestro bastante anterior, Benjamin Graham, autor de El Inversor Inteligente,  ya a principios del siglo XX, lo vió y recetó una estrategia para inmunizarse ante los ciclos de euforia y de pánico. El “Dollar Cost Averaging“, que no tiene nada que ver con comprar dólares. ¡Mucho más sencillo!. Consiste en la inversión periódica, siempre con la misma cantidad de capital, a largo plazo. Históricamente, se ha demostrado una estratégia ganadora 100%, en el largo plazo (más de 10 años) y si se cumplen uns sencillos requisitos.
Esta estrategia se podría llamar aquí la del “Ahorro Sistemático”. Si, AHORRO, si es que alguien se acuerda. Lo que hacían nuestros abuelos, pero con algo más de sofisticación. Durante las últimas décadas, esta cultura se ha ido perdiendo y se ha inducido, una vez más interesadamente, a un sistema de creación de riqueza virtual a base del endeudamiento.
Espero que en las próximas décadas, y una vez la sociedad haya logrado desapalancarse, volvamos a la cultura ancestral, la que sacó al homo sapiens de las cavernas, la del AHORRO. Espero que la memoria de estos años de crisis, hayan servido almenos, para volver al AHORRO. Quizá esta crisis sea la vacuna que necesitábamos para prepararnos para la gran prueba, la que llegará en un par de décadas cuando la generación del baby boom, deje de dar leche (de cotizar) y llegue a nuestras costas el Gran Tsunami Demográfico. Pero esta es otra historia de la que os hablaré otro día.